Qué hacer si tu mascota tiene fiebre y no sabes qué la está causando

mascota tiene fiebre

La fiebre en perros y gatos es, como en los humanos, una respuesta del organismo ante un problema. Si tu mascota tiene fiebre puede significa que hay una infección, inflamación o alteración interna.

El problema es que, a diferencia de nosotros, las mascotas no pueden decirnos cómo se encuentran ni qué les duele, y muchos signos pueden confundirse con cansancio.

 

Cómo saber si tu mascota tiene fiebre

La forma más fiable de saber si un perro o un gato tiene fiebre es tomarles la temperatura con un termómetro rectal veterinario.

Los valores normales suelen ser:

  • Perros: entre 38 y 39 ºC
  • Gatos: entre 38 y 39,2 ºC

 

Se considera fiebre cuando superan estos valores de forma sostenida.

 

Señales de que pueden tener fiebre

Como no siempre es posible tomarles la temperatura en casa, hay señales que pueden estar indicando que la mascota tiene fiebre

Sin embargo, es importante saber que no son signos exclusivos de la fiebre y que pueden aparecer también con otros problemas:

  • Decaimiento o apatía
  • Menos ganas de comer
  • Respiración más rápida de lo normal
  • Temblores o escalofríos
  • Orejas o nariz más calientes de lo habitual
  • Menor interacción o aislamiento

 

No cometas estos errores al intentar bajarles la fiebre

Es muy común tratar la fiebre como en los humanos, pero puede ser muy peligroso.

Nunca hagas esto:

  • Darles medicamentos humanos
  • Enfriarles de forma brusca con agua o hielo
  • Forzarles a comer o beber si no quieren
  • Esperar demasiado tiempo “a ver si se pasa solo”

 

Muchos medicamentos humanos son tóxicos para perros y gatos, incluso en dosis pequeñas. Jamás les administres nada sin supervisión veterinaria.

 

Qué puedes hacer de forma segura en casa

Si sospechas que tu mascota tiene fiebre:

  • Mantenla en un lugar tranquilo y fresco
  • Asegúrale acceso a agua sin forzarle a beber
  • Observa su comportamiento general
  • Intenta tomarle la temperatura si es posible
  • Contacta con su veterinario para que te oriente

 

El objetivo no puede ser curar la fiebre en casa, sino no empeorar la situación antes de recibir valoración profesional.

 

Signos de gravedad que requieren atención inmediata

Hay situaciones en las que si tu mascota tiene fiebre se debe a un problema serio. En estos casos debes acudir al veterinario urgentemente:

Fiebre alta persistente (por encima de 40 ºC)

  • Vómitos o diarrea continuos
  • Dificultad para respirar
  • Debilidad extrema o incapacidad para moverse con normalidad
  • Convulsiones
  • Encías pálidas o muy enrojecidas
  • Dolor evidente o quejidos constantes

 

En estos casos, la fiebre puede ser solo una parte del problema.

¿Qué harán el veterinario o la veterinaria?

En consulta veterinaria se dispone de los instrumentos y medicaciones necesarias para ayudar a las mascotas. Lo más habitual es:

  • Tomar la temperatura de forma precisa
  • Realizar una exploración física completa
  • Pedir análisis de sangre u orina
  • Hacer pruebas de imagen si es necesario
  • Administrar tratamiento específico en función de la causa

 

El enfoque siempre lo determina el origen de la fiebre.

 

¿Qué puede estar causando la fiebre?

Lo cierto es que puede tener muchos orígenes distintos. Algunos de los más comunes son:

  • Infecciones bacterianas o víricas
  • Procesos inflamatorios internos
  • Abscesos o heridas infectadas
  • Enfermedades inmunológicas
  • Reacciones a vacunas (en algunos casos pueden ser leves y temporales)

 

En muchos casos, la fiebre es un mecanismo de defensa del cuerpo para dificultar o impedir la supervivencia de agentes infecciosos, igual que ocurre en los humanos.

 

La fiebre es una respuesta útil

La fiebre no es el enemigo, es una respuesta fisiológica que tiene una función concreta. Significa además que el sistema inmunitario está activo y respondiendo a un problema.

Por eso el objetivo no es eliminar la fiebre de cualquier forma, sino identificar y tratar la causa que la está provocando. Así que tratar de bajar la temperatura de la mascota sin conocer el origen puede enmascarar síntomas sin resolver el problema real.

Si tu mascota tiene fiebre significa que el organismo está enviando una señal de alerta. Detectarla a tiempo, evitar los errores de los que te hemos hablado (como administrarle medicamentos humanos) y acudir a consulta veterinaria cuando aparecen signos de gravedad es fundamental para identificar la causa y poder tratarla.