Cambios hormonales en mascotas esterilizadas: efectos en su metabolismo y conducta

cambios hormonales en las mascotas esterilizadas

La esterilización es uno de los procedimientos veterinarios más comunes en perros y gatos, y suele hacerse por salud, control poblacional o prevención de ciertos problemas de conducta.

Sin embargo, no es un cambio superficial, existen cambios hormonales en las mascotas esterilizadas que tienen efectos medibles tanto en el metabolismo como en el comportamiento.

 

¿Cuáles son los cambios hormonales en mascotas esterilizadas?

La esterilización (ovariohisterectomía en hembras y castración en machos) consiste en retirar los órganos reproductores, que son la fuente principal de hormonas sexuales.

En este proceso se eliminan principalmente:

  • Estrógenos y progesterona en hembras
  • Testosterona en machos

 

Estas hormonas regulan la reproducción e influyen en múltiples funciones del organismo: apetito, masa muscular, nivel de actividad, etc. Al desaparecer estas señales hormonales, el cuerpo de la mascota entra en un nuevo equilibrio fisiológico que no es patológico, pero sí diferente.

 

Riesgo de sobrepeso por cambios en el metabolismo

Este es uno de los efectos más conocidos de los cambios hormonales en las mascotas esterilizadas: la tendencia a aumentar de peso. Sin embargo, no se debe a una sola causa, sino a una combinación de varios factores:

  • Por un lado, se produce una reducción de gasto energético basal: el organismo necesita menos energía para mantener sus funciones, en parte por la disminución de la influencia de las hormonas sexuales.
  • Por el otro, en muchos casos aumenta el apetito o cambia la regulación de la saciedad. El animal muestra más interés por la comida sin que realmente la necesite.
  • A esto podemos sumarle un tercer factor: en algunas mascotas disminuye ligeramente el nivel de actividad.

 

Lo que se da entonces es un desequilibrio entre lo que comen y lo que gastan energéticamente así que, si no se ajusta la alimentación, pueden subir de peso.

 

Cambios en la conducta: lo que sí cambia y lo que no

En cuanto al comportamiento de los perros y gatos, la esterilización tiene efectos claros que, a menudo, se interpretan de manera demasiado simplificada.

En los machos, al reducirse la testosterona, suelen disminuir los comportamientos relacionados con la reproducción como:

  • Marcar con orina
  • Buscar hembras activamente
  • Conductas de monta

 

También puede reducirse la agresividad asociada a la competencia sexual, lo cual no elimina otros tipos de agresividad que tengan un origen distinto (miedo, territorialidad, aprendizaje).

En las hembras, la desaparición del ciclo hormonal elimina comportamientos relacionados con el celo, como los cambios bruscos de conducta o los maullidos frecuentes y agudos en el caso de las gatas.

Sin embargo, es muy importante entender que la esterilización no cambia la “personalidad” del animal. Su nivel de sociabilidad, el temperamento o la respuesta al entorno se mantienen en gran parte.

 

El mito del animal más tranquilo

Este es probablemente el tópico más extendido sobre los cambios hormonales en las mascotas esterilizadas: que se vuelven automáticamente más tranquilas o sedentarias.

Lo que en realidad ocurre es que se reduce la activación que producen las hormonas sexuales, no es que haya una pérdida general de energía o de motivación.

Un perro y un gato activos seguirán siéndolo si disponen de los estímulos adecuados. El problema aparece cuando, tras esterilizarlos, se les da la misma cantidad de comida pero disminuye la actividad, padeciendo así “más tranquilos”.

 

Cómo adaptarse a estos cambios

El impacto de la esterilización depende de la adaptación posterior. Las medidas básicas son:

  • Ajustar la cantidad de comida a las nuevas necesidades energéticas
  • Recurrir a dietas especiales para mascotas esterilizadas
  • Evitar el uso de premios calóricos
  • Proporcionarles estimulación ambiental y mental

 

Cuando mantenemos bajo control estos aspectos, los efectos negativos asociados al metabolismo pueden disminuir significativamente.

La esterilización no es una simple intervención quirúrgica puntual, sino un cambio fisiológico que modifica el equilibrio hormonal del animal. Esto no significa que implique problemas necesariamente, pero sí requiere comprensión y adaptación para mantener la salud de la mascota.

Muchos de los efectos que se atribuyen a los cambios hormonales en las mascotas esterilizadas pueden evitarse, pues son la consecuencia de no ajustar correctamente los cuidados a las nuevas condiciones del animal.

Si tu mascota está esterilizada o estás valorando hacerlo, es fundamental que entiendas que sus necesidades van a cambiar. Adaptar la alimentación, la actividad y el entorno será lo que nos lleve de un cambio problemático a una transición saludable.