Si tu gato no puede orinar y entra y sale del arenero continuamente sin resultado, no esperes a ver si se le pasa, pues puede ser una urgencia veterinaria.
La incapacidad para orinar puede venir por una obstrucción de la uretra, un problema que comienza con señales que no parecen importantes, pero que puede provocar alteraciones graves en poco tiempo.
Comprueba si tu gato no puede orinar realmente
Muchas veces, las visitas muy seguidas al arenero pueden confundirse con otras conductas. Si tu gato va repetidamente, adopta la postura para orinar y hace esfuerzo, comprueba si realmente sale pis y presta atención a:
- Si hay orina en el arenero
- Si solo hay unas gotas
- Si hace muchos intentos
- Si maúlla o muestra dolor
- Si se lame repetidamente la zona genital
- Si empieza a orinar fuera del arenero
Si no sale orina, necesita valoración veterinaria urgente, pero si unas gotas, también, pues una obstrucción parcial de la uretra hace que el gato pueda expulsar pequeñas cantidades.
¿Por qué va al arenero tantas veces?
Hay distintos problemas urinarios que pueden provocar síntomas parecidos y hacen que el gato no puede orinar, por ejemplo:
- Cistitis (inflamación de la vejiga)
- Cristales o cálculos urinarios
- Tapone uretrales
- Infecciones urinarias
- Inflamación o irritación de las vías urinarias
- Otras enfermedades que afectan al aparato urinario
El problema es que los síntomas externos no siempre permiten conocer la causa. Por eso, aunque tu gato siga yendo al arenero y consiga expulsar algo de orina, conviene valorarlo profesionalmente.
¿Qué es la obstrucción urinaria y por qué es grave?
Si la uretra está obstruida, la orina no puede salir correctamente de la vejiga. Mientras la obstrucción se mantiene, pueden aparecer alteraciones graves relacionadas con el funcionamiento de los riñones y el equilibrio de los electrolitos del organismo.
Uno de los riesgos más graves es la hiperpotasemia, un aumento peligroso del potasio en sangre. En casos graves puede afectar al corazón y provocar alteraciones potencialmente mortales.
Por eso, una obstrucción urinaria no es un simple problema, no es que “no puede hacer pis” sin más: es una emergencia que pone en riesgo la vida del gato.
¿Por qué es más frecuente en los machos?
Los gatos machos presentan un riesgo mayor de obstrucción porque su uretra es más estrecha y es más fácil que un tapón pueda bloquearla.
Esto no significa que una gata no pueda sufrir problemas urinarios ni que todos los problemas de un macho sean obstrucciones. Pero si un gato macho hace esfuerzos repetidos para orinar y no puede, la posibilidad de una obstrucción debe tomarse muy en serio.
¿Puede confundirse con estreñimiento?
Sí, es habitual confundirlo, pues un gato que tiene dificultad para defecar también puede entrar repetidamente al arenero, hacer fuerza y mostrar incomodidad.
Por eso, si tienes dudas, es preferible que sea el veterinario quien determine el problema en lugar de asumir que se trata simplemente de estreñimiento.
Esto es lo que debes hacer mientras acudes al veterinario
Si sospechas que el gato no puede orinar, llama cuanto antes al veterinario y mientras tanto:
- Mantén al gato tranquilo y no lo manipules innecesariamente
- Utiliza un transportín para llevarlo al veterinario con seguridad
- No presiones ni masajees su abdomen intentando vaciar la vejiga
- No le administres medicamentos por tu cuenta
- No esperes varias horas para comprobar si está orinando o no
Intentar solucionar en casa una posible obstrucción puede retrasar el tratamiento que necesita realizarse en clínica.
¿Qué puede hacer el veterinario o veterinaria?
Lo primero es realizar una exploración física y solicitar pruebas para determinar qué está sucediendo. Según el caso, puede recurrirse a:
- Análisis de orina
- Análisis de sangre
- Radiografías
- Ecografías
- Otras pruebas diagnósticas
Si hay obstrucción, el objetivo será restablecer el flujo de orina y estabilizar al animal. En muchos casos se hace colocando una sonda urinaria bajo sedación o anestesia y administrando tratamiento y fluidoterapia.
¿Y si finalmente consigue orinar?
Que expulse algo de pis no significa que el problema esté solucionado. Si sigue yendo al arenero continuamente, hace esfuerzo o expulsa cantidades pequeñas, sigue necesitando una valoración veterinaria.
Una inflamación de la vejiga o que haya cristales pueden producir síntomas antes de que aparezca la obstrucción completa. Por eso es fundamental acudir cuanto antes a consulta.
No esperes a que desaparezca por sí solo
La regla más importante que debes recordar: si tu gato gato no puede orinar, es una urgencia veterinaria. Pero si acude constantemente al arenero y muestra esfuerzo, aunque sí salga pis, sigue siendo una urgencia.
No intentes desbloquear su vejiga en casa ni le administres medicamentos por tu cuenta. La atención veterinaria es lo único que puede identificar la causa, evitar complicaciones graves y tratarla con éxito.
