Seguro que has visto muchas veces a una mascota durmiendo y moviendo sus patas como si corriera, agitando los bigotes o emitiendo pequeños sonidos pero, ¿significa eso que los animales sueñan?
Aunque no podemos preguntarles qué ocurre en sus mentes mientras duermen, la ciencia lleva décadas estudiando el sueño de los animales y todo apunta a que, efectivamente, sueñan.
¿Cómo sabemos que los animales sueñan?
Gracias a técnicas como la electroencefalografía (EEG) se ha comprobado que el sueño de muchos mamíferos presenta fases muy similares a las de los seres humanos.
Entre ellas, la fase REM (Rapid Eye Movement o movimiento ocular rápido), que se caracteriza por una intensa actividad cerebral. En humanos, esta es la fase que relacionamos con la mayor parte de los sueños.
Cuando los investigadores observaron que perros y gatos también entraban en una fase REM con patrones cerebrales similares, empezaron a plantear que probablemente también soñaban.
Las fases del sueño en perros y gatos
Los animales sueñan y la forma en que descansan es parecida a la nuestra, pues alternan distintas fases:
1.- Sueño ligero
Es la primera etapa del descanso.
Aunque el animal parece dormido, sigue atento a lo que ocurre a su alrededor y puede despertarse fácilmente ante ruido o movimiento.
2.- Sueño profundo
En esta fase el cuerpo descansa, disminuye la actividad muscular y el organismo se recupera física y metabólicamente.
3.- Fase REM
Es el momento más interesante del sueño desde el punto de vista científico porque:
- El cerebro presenta una actividad muy intensa.
- Los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados.
- Los músculos están relajados para evitar que el animal represente físicamente lo que suena.
- Puede haber movimientos involuntarios, vocalizaciones o cambios en la respiración, pero nunca un perro levantándose y corriendo por la habitación.
Es en esta fase en la que se cree que tienen lugar los sueños.
¿Con qué sueñan los perros?
No existe una forma de saber con qué sueñan exactamente, pero se cree que sus sueños pueden estar relacionados con experiencias vividas durante el día. Por ejemplo:
- Jugar con otros perros
- Perseguir una pelota
- Pasear con su familia
- Explorar un parque
- Interactuar con personas conocidas
Esta hipótesis se basa en el funcionamiento de la memoria durante el sueño y la similitud existe entre la actividad cerebral de humanos y perros.
¿Y los gatos?
Pues algo parecido. Los gatos también presentan fases REM muy marcadas y movimientos característicos mientras duermen.
Es probable que sus sueños estén relacionados con comportamientos propios de su especie como:
- Acechar una presa
- Saltar entre obstáculos
- Explorar nuevos espacios
- Trepar y jugar
- Interactuar con otros gatos o las personas con las que conviven
No importa si tu gato doméstico nunca ha cazado un ratón, el comportamiento de caza es parte de su naturaleza y puede aparecer durante el sueño.
¿Por qué se mueven mientras duermen?
Este comportamiento llama mucho la atención. A veces parece que los perros están corriendo y que los gatos están intentando atrapar algo.
También es común observar:
- Sacudidas de las orejas
- Movimiento de los bigotes
- Temblor de la cola
- Contracciones musculares
- Cambios en la respiración
Estos movimientos suelen producirse durante la fase REM y, en la mayoría de los casos, son completamente normales.
¿Las mascotas también tienen pesadillas?
Si los sueños ayudan a procesar lo vivido, también pueden aparecer situaciones que les hayan generado miedo o estrés como un ruido fuerte, la visita al veterinario o el encuentro con otros animales.
No podemos saber con certeza el contenido de sus sueños, por eso los veterinarios recomiendan no despertarles cuando están soñando, salvo que exista un motivo de seguridad. Al despertarse de forma repentina, pueden sentirse desorientados y reaccionar de manera instintiva.
El experimento que ayudó a entender los sueños de los animales
En la década de 1960, el neurocientífico Michel Jouvet, estudiando el sueño en gatos, observó:
- Una pequeña región del tronco encefálico era responsable de la relajación muscular de la fase REM.
- Cuando esa zona dejaba de hacer su función, los gatos seguían soñando, pero empezaban a representar físicamente lo que ocurría en sus sueños.
Este descubrimiento fue una de las primeras evidencias de que los animales no solo entraban en fase REM sino que además experimentaban algún tipo de actividad onírica.
Todavía hay mucho por investigar
Sabemos que su sueño comparte muchas características con el nuestro y que presenta una actividad intensa durante la fase REM. También sabemos que los animales sueñan pero no sabemos qué imágenes “ven” mientras duermen.
Quizá nunca lleguemos a saber si sueñan con perseguir una pelota o acechar un insecto en el jardín, pero sus movimientos y maullidos nos recuerdan que, incluso cuando descansan, sus cerebros siguen extraordinariamente activos.
